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Talla

Informe de la última restauración de la talla (2005)

Informe final de restauración de la imagen del culto procesional de la Venerable Hermandad de San Juan Apóstol Evangelista.
Restaurador: BROX Restauraciones de arte - Mª del Mar Brox Osma.
Fecha: Septiembre de 2005.

Catas Después de la restauración

ÍNDICE

ACTUACIONES DE RESTAURACIÓN

El tratamiento de restauración ha sido avalado por los criterios expuesto en el informe previo de restauración, por tanto a continuación se van a detallar las intervenciones que han sido necesarias para la adecuada exposición de la talla de San Juan Evangelista.

Fijación de la policromía deteriorada:

En primer lugar se fijaron todas las zonas afectadas de la policromía original con un complejo adhesivo a partir de sustancias orgánicas; aquellas zonas que por su gravedad requerían una adherencia mayor, se recurrió a sellarlas con PVA, un adhesivo sintético con gran poder fijativo y buen comportamiento en este tipo de obras artísticas.

Eliminación de repintes:

Pruebas de limpieza

Después de realizar diversas pequeñas catas con bisturí sobre diferentes partes de la carnación, se pudo verificar la existencia de repintes sobre la policromía básica.

Estas catas dejaban ver una policromía original oculta bajo una capa general espesa de óleo de color anaranjado, cubierta puntualmente por otras capas superpuestas a este mismo repinte de un color marrón.

Bajo este repinte y de manera puntual aparecían por todo el cuerpo capas espesas de estuco tradicional a base de yeso y cola natural, creando grandes elevaciones superficiales que alteraban en sumo grado el aspecto de la anatomía original. Estas superficies estucadas que sepultaban la policromía primitiva se crearon en restauraciones anteriores para tapar grietas y fisuras que aparecieron sobre la obra principal. Algunas de estas grietas habían llegado de nuevo a moverse, trepando y rompiendo el estuco del repinte.

En estas primeras pruebas de limpieza se pudo observar el estado de la policromía principal existente, indudablemente de mejor calidad que la del repinte. Esta policromía original aparece realizada a óleo con pulimento a vejiga con algunos matices suaves sobre un color base más natural, sin embargo aparecía conservada de forma muy irregular; se podía observar mucha superficie perdida, sobre todo en las zonas limítrofes de las grietas, el resto aparecía sin restos de capa de protección, y en prácticamente su totalidad lijadas y desgastadas, con pérdidas muy fuertes de matices de color y veladuras principales.

Pese a estos resultados, se optó por seguir el proceso de eliminación del repinte ya que la imagen con esa pintura, estéticamente perdía mucha calidad y el estado del soporte requería una actuación compleja y en profundidad. Por todo ello era necesario eliminar las capas de color que cubrían toda la superficie principal e impedían la visión y por tanto cualquier intervención directa sobre la obra.

Intervención

Una vez localizado y analizado el tipo de repinte en estas primeras catas directas sobre la obra, se realizaron las pruebas de limpieza necesarias para optar por el método más oportuno sin riesgo alguno para con el material principal, y poder concretar el tipo de policromía que tenía y el estado en que ésta se encontraba.

  • Prueba 1: método mecánico: bisturí Resultado: eliminación parcial del repinte por la fuerte adherencia de éste sobre algunas zonas de policromía original exentas de capa de protección o barniz. Funciona bien para eliminar los volúmenes del estuco de repinte. Baja velocidad de avance.
  • Prueba 2: método mixto: alcohol de 96º y bisturí. Resultado: las zonas de repinte adheridas al original se consiguen ablandar, pero aún existe riesgo para el original en la extracción.
  • Prueba 3: método químico: concentrado aniónico 50% en agua. Se impregna con un hisopo la superficie a tratar con dicha solución, la neutralización se realiza con White spirit. Resultado: se elimina por completo la capa de óleo de repinte sin atacar el original con un tiempo rápido de reacción del concentrado. La neutralización en este caso es muy rápida paralizando el proceso químico del concentrado. Al finalizar el proceso quedan rastros de la suciedad de la mezcla sin arrastrar por el neutralizador.
  • Prueba 4: prueba química: concentrado aniónico 50% en alcohol 96º Resultado: se elimina por completo la capa de óleo del repinte sin ninguna consecuencia para el original. El tiempo de reacción es rápido, permitiendo a su vez una intervención constante y paciente. La neutralización se realizó con alcohol de 96º con alto poder de evaporación. Al finalizar el proceso se consiguió una completa y eficaz eliminación del repinte. Tras las catas de limpieza y en base a los resultados obtenidos, se optó por eliminar el repinte de óleo de forma química conforme se explica en la prueba 4. Una vez eliminadas todas las capas de óleo, las zonas ocultas por el estuco de repinte se eliminaron mecánicamente con bisturí, según prueba 1.

Policromía original:

Una vez terminado el proceso de limpieza se pudo confirmar el estado de conservación lamentable de la obra pictórica en su conjunto.

Dentro del conjunto de las zonas de carnación, existían dos tratamientos distintos y diferenciables en cuanto a resultado plástico final. Las zonas que llamaremos zonas A correspondientes a las manos, antebrazos, pies hasta la primera caña, rostro y cuello, fueron policromados de forma más minuciosa por el artista. Probablemente este resultado tuviera que ver con el hecho de que se tuvo en cuenta que la talla fue creada para ser expuesta vestida con ropajes de tela. Este hecho contrasta con el detallismo y grandeza de la obra escultórica, resuelta escultóricamente en su conjunto por D. Luis Marco Pérez.

El resto de las zonas de carnación (zonas B), presentaban una base ligera de color anaranjado, sin matices ni veladuras, aunque tratadas técnicamente como el resto.

Las zonas A más dañadas correspondían a los pies, estando mucho más perjudicado el pie derecho con pérdidas originales hasta del 90%. La mano izquierda se encontraba mejor conservadas, gracias a ello se pudo reconstruir cromáticamente, a partir de ella, las zonas desaparecidas de otras zonas de carnación. La mano derecha aparecía muy dañada en los dedos, con pérdidas de estuco original en todo el interior de la mano y en el resto y antebrazo la policromía se encontraba muy arrasada sin apenas matices y pérdida total de veladuras. En cuanto al rostro, la policromía aparecía muy dañada, provocada por bastantes grietas y estucos de repinte. Posiblemente cuando realizaron arreglos sobre la imagen, para que agarrara mejor el estuco, lijaron el original hasta la madera.

Las zonas B se encontraban muy erosionadas en las regiones que habían estado previamente tratadas, sobre todo por grietas y su periferia, o por desgastes provocados por roces al contacto con la túnica.

Sellado de grietas:

Sobre la talla antes de la intervención aparecían gran cantidad de grietas de diferente tamaño y gravedad que corrían riesgo de abrirse y degenerar en poco tiempo en grietas más profundas. Para asegurar la eficacia de la intervención, se abrieron las fisuras en periodo de formación de forma mecánica con bisturí, consiguiendo con ello una abertura de la fisura o grieta suficiente para conseguir un surco por donde poder introducir por inyección un copolímero acrílico (acril 33), resistente a los cambios de humedad y temperatura, y en aquellas de mayor gravedad por la profundidad de las mismas, se inyectó poliuretano líquido, evitando con esta operación el crecimiento y expansión de estas alteraciones.

Todas las grietas existentes abiertas, en cada una de las partes, se sellaron con una resina epoxídica, especial para este tipo de intervención.

Es importante observar nuevas fisuras que, como es natural, puedan surgir en la madera en un futuro, vigilar su avance y gravedad de las mismas para poder corregir y atajarlas en las fases de inicio.

Estucado de lagunas:

El estucado se ha limitado únicamente a las lagunas en donde existía pérdida de estuco original, sin rebasar en ningún momento los límites de dichas pérdidas.

Para ello se ha empleado un estuco sintético insensible al agua y con muy buenas propiedades adherentes y elásticas, complementándose bien con la madera.

Peana:

Las zonas doradas correspondientes a la peana se limpiaron cuidadosamente con eliminador de barnices neutralizado con alcohol de 96º. Esta intervención consiguió volver a recuperar el brillo del pan de oro, eliminando el producto envejecedor que oscurecía y manchaba estas zonas.

Las grietas de las esquinas se sellaron con una resina epoxídica tipo Araldit madera y poliuretano líquido.

Las perdidas de estuco original se repusieron con el mismo estuco sintético utilizado en el resto de la escultura.

Las zonas doradas perdidas se doraron con método tradicional de temple orgánico y pan de oro de 18 K.

Para integrar estéticamente todas las reposiciones nuevas a las de origen, toda la peana se impregnó con una corla a base de resina natural.

Reintegraciones cromáticas:

En cuanto al tratamiento de reintegración cromática, en las zonas de carnación, peanas y vestimenta, se realizó la intervención que se consideró más respetuosa con la policromía existente, destinada a corregir únicamente desviaciones cromáticas que impedían la correcta lectura de la obra en su conjunto. Se reintegraron las zonas con pérdidas de policromía original. El tratamiento se efectuó con acrílicos finos de alta gama, con maimeri y barniz de retoque en las zonas que así lo requerían. Los materiales empleados son completamente reversibles y complementarios con los originales.

PROPUESTA DE MANTENIMIENTO

A continuación se van a enumerar algunas de las precauciones que tendrán que ser tomadas en cuenta y controlar en la medida de lo posible de manera continuada, para paralizar las alteraciones que la obra posee actualmente y evitar también el riesgo por el aumento y aparición de nuevos problemas.

  • Evitar la excesiva humedad. Esta produce debilitación de los adhesivos y pudrición de colas.
  • Evitar cambios bruscos de humedad relativa. Dichos cambios favorecen el movimiento de los materiales higroscópicos, provocando graves tensiones.
  • Control del posible ataque de insectos.
  • Eliminación del polvo depositado con utensilios no agresivos, es decir, con utilización de plumeros sin emplear ningún tipo de disolvente o limpiador.
  • Evitar tener cerca un foco de calor para no provocar excesivo secado de la madera y así prevenir contracciones y dilataciones fuertes.
  • Cuando se manipule el paso sobre las andas es importante que se eviten roces y golpes provocados a veces por el propio calzado.
  • En caso de riesgo de lluvia durante el recorrido procesional, tomar todas las medidas necesarias para evitar que la imagen se moje. En caso de que se moje no intentar secarlas con un paño, sino dejar empapar un paño muy absorbente sin frotar.
  • Evitar los plásticos una vez mojado el paso, pues puede ser perjudicial ya que provoca más condensación, moja más y reblandece las superficies al crear bolsas de agua, e impide la rápida evaporación del agua.

Es importante que entre todos se reflexione sobre el mejor sistema para proteger la obra en caso de lluvia.

Recordar que una buena restauración no garantiza al 100% el prefecto mantenimiento de las obras tratadas, para ello, la obra tiene que estar protegida sobre todo de las causas de alteración.

Restauración de los hermanos Pérez del Moral (1978)

Durante la restauración de 2005, que hemos comentado anteriormente, se fotografió esta inscripción en la talla realizada por los hermanos Pérez del Moral durante una restauración de la talla y la peana en 1978. Pulse para verlas a mayor tamaño.

Detalle de la inscripción de los hermanos Péres del Moral. Pulse para verlo más
             grande Detalle de la inscripción de los hermanos Péres del Moral. Pulse para verlo más
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